De acuerdo con lo previsto en el Real Decreto 39/97, de 17 de enero, por  el  que queda aprobado el Reglamento de los Servicios de Prevención, las modalidades de organización de la actividad preventiva son las siguientes:

Asunción por parte del empresario de la actividad preventiva.

Para que la empresa pueda acogerse a esta modalidad deben cumplirse las condiciones siguientes:

  • La empresa deberá tener menos de 10 trabajadores en plantilla.
  • El empresario realizará su trabajo habitual en el centro de trabajo de la empresa.
  • No deberá ser una empresa de riesgo, por lo que su actividad no estará contenida entre las descritas en el anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención.
  • El empresario deberá tener como mínimo la formación de Capacitación o Curso Básico de Prevención.

Designación de trabajadores para el desempeño de dicha actividad

Podrán acogerse a esta modalidad las empresas que cumplan los siguientes requisitos:

  • Empresas en las que el empresario no haya asumido la actividad preventiva.
  • Empresas que no hayan recurrido a un Servicio de Prevención Propio ni que estén obligadas a formarlo.
  • Empresas que no hayan recurrido a un Servicio de Prevención Ajeno.

Organización de un servicio de prevención propio

Tienen obligación legal de formarlo aquellas empresas que cumplan uno de los dos requisitos:

  • Que posean más de 500 trabajadores
  • Aquellas que teniendo en plantilla entre 250 y 500 trabajadores, desarrollen una actividad de las contenidas en el anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención.
  • La empresa deberá formar un Servicio de Prevención constituido por, al menos, dos profesionales de nivel superior en Prevención de Riesgos Laborales, con dedicación exclusiva para el desempeño de la actividad.

Concertación de un servicio de prevención ajeno

En este caso, la empresa concertará la totalidad del Servicio con una o varias entidades o empresas acreditadas.